jueves, 8 de abril de 2010

Para mirar el techo


Para mirar el techo

Oh momento de redención
Ah visión de gloria
No sois más que un calambre
Envuelto en carne y rutina

Ya bastante se nos hizo saber que
No somos los iguales del dios.
Un involuntario desdoblamiento como más.
Imberbe.

La caricia sonámbula al sexo del bufeo
Por sobre los cincuenta metros y los
Ojos de vidrio en la música
Para mirar el techo
Del universo. Infinito
Parapetado tras el tejido terco y poético
De una posesa hembra en celo.
La creación y la magia negra
El alma
En culminación

Cimarronadas, imperiales muecas
Heroicas capas.
La alarma del día del juicio suena
El mundo copula y se afiebra
La mujer ha hablado

“I’m ready”
“I’m ready”


domingo, 4 de abril de 2010

A Place In Time

No te llamé

“Mientras vives sin preguntarte,

Mientras oyes tus canciones,
Yo escribo, extrañado.”

Luis Hernández

Se que tal vez debí armar un ejército
en mi sala de botellas
antes de arrojar los cuerpos
en el río del 'Nunca Más'.
Y en mitad de la ignominia,
en un domingo por la tarde
soltar los fardos en cófrade alegría
en bruma ... en sopor,
mostrando impunemente,
entre sonrisas dormidas
y cigarrillos,
el amor de los martes.
Narcotizados.
Oh!
Mi adorable zorrita
"How can i feel this wrong"
"I hearing damage"
"Tear Drop"

Conserva por ahora esto de la noche
vieja y lujosa
escóndelo en tu cofre de niña intocada
más que por las plagas de Egipto
por las horas que pasan como hordas
que pasman
los tronchos,
ardiendo la inútil jornada,
los compases del deseo,
tranquilo
del alcohol,
las luces de los postes movidas
por los taxis de las madrugadas
el oleaje de las avenidas
allí,
abajo,
hay un basurero,
un carro policía,
unos fuegos lentos

"Youre my playground love"

Fuego Lúdico. Diciembre 2009





Letanías y sombras

Desde la penumbra entre nosotros
tan impunemente levantada
como un muro de cristal
flexible y transparente,
desde la confluencia perenne
de los infinitos puntos que conforman
este breve instante
tan lleno de confusión y de alarma,
desde este
mi cotidiano abismo personal
te invoco
deidad oscura,
te invoco con la autoridad
que mis sospechas sobre ti me da,
te invoco con la autoridad
de quien quiere ver las cosas claras
quiero sacar los agujeros negros que habitan mi cabeza
soltar al animal atrapado en mi pecho
hace tanto que es lo mismo
el orden tan bien aprendido de telarañas rotas
y frases zurcidas,
utensilios, quimeras,
aviones de juguete, explosiones de verdad,
totems urbanos y sueños de tic – tac
como este indeciso pulso que
deforma tan terriblemente
lo que vaya a saber
si estoy diciendo
o no.


Te invoco
riesgo del hedonismo
violenta nitidez furtiva
poderoso delirio de la verdad
te invoco porque a algún acuerdo habrá que llegar
porque la ropa sucia se acomoda por montones
como las facturas en la puerta
y tarde o temprano habrá que pagar
aceptar la derrota de una carrera que no se quiso
una meta a la que por fin
nunca se llegó.

Te invoco
deidad oscura
drástico ataque de los sentidos
contundente revelación del drama
te invoco
mientras expongo tierna y temerariamente
mi desnuda y palpitante yugular
a esta filuda
brillante
cada vez mas cercana
tentadora lengua de tu ausencia.
Rigor Mortis. Marzo 2000